Les cuento el contexto, me despedí de un trabajo en el que estuve casi 4 años, fué un lugar que me dio de todo, tristeza, alegría, presión, estrés, pero por sobretodas las cosas mucho aprendizaje, de la que fui a quien soy después de ese lugar no queda nada, profesionalmente hablando claro.
Como hoy no estoy precisamente inspirada, les dejo el mensaje que de despedida les dejé, muchas gracias por leerlo.
Y como cada fin implica en sí mismo un comienzo también, quiero compartirles a todos ustedes porque fueron o son importantes este momento mi vida y mi carrera.
Mañana 11 del mes 11 del año 11 es mi último día en este lugar, un nuevo lugar me aguarda y espera. Y como no me podía ir así como así, les he escrito a mi modo palabras de agradecimiento por los momentos compartidos con cada uno de ustedes por que la suma de todos ellos en más de 3 años dan como resultado el ser humano y profesional que soy ahora.
Los nombres de todos ustedes está en esta lista, no adviertas por el lugar en donde se encuentre ya que carece de importancia. Todos los nombres y cada uno de ellos están flotantes en mis aguas mansas que cuidan, que quieren y que representan mi agradecimiento... así que lee con atención y tampoco te sorprendas si apareces más de una vez ya que nadie es blanco o negro, y en esta vida laboral de tantas horas y tantas emociones distintas compartidas jugamos diferentes papeles en diferentes momentos…
Aquí va la lista de todos, ¡todos!
Los nuevos, los de siempre, los de tiempo atrás, los de momentitos, los de cercanía, los de distancia, los de apodos, los de áreas, los de edificios, los de elevador, los de apellidos, los de mis apellidos, los que comen en mi casa, los que han trabajado en mi casa, los que han hecho de la oficina mi casa, los que me han dado clases, a los que les he dado clases, los que no me han querido dar clases, los que me invitan a sus casas, los que me han cuidado en sus casas, los que me dieron de comer en sus casas, los que me adoptaron, los que me soportaron, los que me aceptaron, los que me sostuvieron cuando sola en otros lados, los que me esperan en otros lados, los que visito en otros lados, los que quiero visitar en otros lados, los que se fueron, los que se quedaron, los que cargan conmigo, los que toman tequila conmigo y vino tinto y vodka y Torres X y cerveza, los que piensan conmigo (no como yo), los que hablan conmigo, los que crean, diseñan, planean y prueban conmigo, los que brillan conmigo, los que me regañan, los que hacen hábitos conmigo, los que me abrazan cuando me ven, los que me invitan, a los que invito, los que me han prestado dinero, los que les he prestado dinero, los que me apoyan, los que nunca fallan, los que escuchan, los que reciben mis llamadas de auxilio, los que me ven llorar, los que ríen conmigo, los que hacen chistes conmigo, los chiquitos, los grandotes, los que me orientan, los que me hacen sentir mejor, los que me comprenden, los que intentaron comprenderme, los que saben que estoy loca, los fugaces, los que no me olvidan, los que me quieren como soy, los que me cantan, los que me curan, los que me cuentan chistes y me hacen ver colores nuevos...
Todos, todos, todos los que me han tocado el corazón y que han llegado a mi, a mi trabajo, a mi vida.