lunes, 17 de junio de 2013

Catarsis de un Payaso

Al pintar su cara como cada noche el payaso notó que su rostro había cambiado, llevaba tanto tiempo ocultando lo que de verdad sentía, arrugas en las mejillas, lágrimas contenidas, sueños rotos en su alma...

Así cubrió con blanca pintura la amargura de su rostro, cubrió con una peluca los sueños de su cabeza, cubrió con grandes zapatos los caminos que pudo haber recorrido y dibujo una sonrisa donde se albergaba una gran tristeza.

Salió de su camerino y llego al centro de la pista, el circo estaba lleno, el payaso quería gritar, sus pies inmóviles quieran correr, su rostro sonriente quería llorar

Una vida espero a que sucediera un milagro, a que algo cambiara su condenado destino, pero el tiempo había pasado y ahí entre risas y aplausos el inerte se había quedado

Sonaron los tambores sus redobles, sonó la voz que lo estaba anunciando, las constelaciones de luces, flashes de cámaras lo iluminaban, el público sediento de risas y de alegría estaba, el payaso desfallecer quería, ¿cuando de fingir pararía?

Decidió entonces dar un cambio en su vida, decidió entonces demostrar lo que realmente sentía, pero sus zapatos grandes caminar le impedían

Así que doblo un poco las rodillas, tomo impulso de quien sabe donde, apretó los puños, agacho la cabeza como preparando algo, respiro profundo y entonces: levanto la cara con una gran sonrisa y... Comenzó la función.

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