Me encontraba de pie frente a sus ojos, las rodillas me temblaban, había caminado tanto para llegar, había tanto que decir, tanto que explicar, pero la justicia a destiempo ya no es justicia y la magia si no es en el momento exacto es truco, así que sólo permanecí ahí, contemplando el objetivo que dejo de serlo, contemplando la meta que ya no deseaba.
Le mire a los ojos, sonreí y seguí caminando.
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